Discurso oral y multimodalidad: aspectos introductorios
Autor: Payrató
Este texto se propone como objetivo “servir de introducción panorámica a la compleja red de conexiones entre sistemas de producción e interpretación de signos que, en la interacción social, se manifiesta como uno de los rasgos fundamentales de la praxis comunicativa humana” (Payrató, 2006, pp. 259). En este sentido, se menciona la multimodalidad como un fenómeno que siempre ha existido, pero que está resurgiendo en los estudios lingüísticos de mano con la idea de interdisciplinariedad. Es importante la distinción que se realiza entre medios y modos, siendo los primeros soportes físicos para la comunicación, y los segundos, códigos o lenguajes de producción. En este contexto, la multimodalidad se aborda en este texto en relación al diálogo oral, tomando en cuenta su aspecto verbal como no verbal (prosodia y gestualidad). Otra forma de clasificar estos modos sería mediante la distinción entre comunicación vocal (verbalidad, prosodia, paralingüística) y comunicación no vocal (gestualidad).
El texto ahonda en las submodalidades que se desprenden de las anteriormente dichas, específicamente en los aspectos vocales lingüísticos y paralingüísticos, entre los que se cuenta el tono, la duración de la sílaba, el acento, el ritmo, la intensidad, los sonidos propios de la cultura, el timbre y las caracterizaciones vocales emocionales. Una forma más amplia de clasificar estos aspectos sería según tipo de voz o según paralenguaje. La segunda submodalidad que se describe son los aspectos gestuales y del entorno. Aquí aplica la gesticulación manual y facial, los movimientos de cabeza y de ojos, y la postura o posición del cuerpo. Además, se pueden incluir en este campo la gestión del espacio, del movimiento y del tiempo. Otra clasificación bastante difundida los clasifica en emblemas, ilustradores, reguladores, adaptadores y manifestaciones del estado de ánimo. Además, existen otras clasificaciones entre las que se distinguen por ejemplo léxicos para la mirada y el tacto.
Finalmente, el texto entrega algunos ejemplos de interacción en los que operan estas submodalidades y concluye recalcando la importancia de estos estudios que dejan atrás la concepción monomodal de los textos y prestan atención a la riqueza de los distintos sistemas semióticos que se ven implicados en la comunicación. Nosotras nos sumamos a esta conclusión y valoramos positivamente el texto en cuanto nos otorga un marco desde donde analizar el diálogo oral, el cual ha sido pobremente estudiado, dadas las dificultades metodológicas que implica. Sin embargo, es indiscutible que la comunicación oral es central en nuestra vida social y se hace necesario que los estudios del lenguaje busquen la manera de acceder a él como objeto de estudio.
Escrito por: Javiera Merino
Bibliografía
Payrató, I. (2006). Discurso oral y multimodalidad: aspectos introductorios. Oralia, 2006, pp. 259-275.
